El suceso de Charlottesville

Una nueva fase del golpe

Por Barbara Boyd


La campaña del "Russiagate", para deslegitimar y derrocar al Presidente, ha sido seriamente dañada por la revelación de que los rusos no hackearon al Comité Nacional Demócrata. Tal y como publicaron los Profesionales Veteranos de Inteligencia por la Cordura (VIPS), y tal y como republicó The Nation (ver aquí en inglés), los correos electrónicos del CND fueron filtrados, no hackeados. 

Desde entonces, la versión estadounidense de las Revoluciones de Color británicas conducidas internacionalmente, ha abierto un nuevo frente contra el Presidente - la consumida herida estadounidense llamada carta racial. Todas las operaciones de guerra psicológica de este tipo se basan en perfiles de población de lo que parecen ser problemas irresolubles dentro de la sociedad a la que se dirige la operación.

Seamos claros. Existe un estallido de la más pura hipocresía sobre este asunto, que está teniendo lugar en Estados Unidos, con  auténticos partidarios del genocidio , y la eugenesia, como George H. W. Bush (NSSM 200, Willy Horton, cocaína en crack por todos los guetos de la nación), George W. Bush (Señor Conservador Compasivo, comprador y destructor del clérigo afroamericano, asesino de millones), y Larry Summers ("vertamos desechos tóxicos en África") todos acudiendo a denunciar la presunta equivocación moral del Presidente sobre el asunto racial.

El Presidente estuvo absolutamente acertado sugiriendo que esto era un suceso organizado para propósitos políticos. Estuvo más que acertado cuando declaró que la única solución al asunto racial en Estados Unidos son los empleos productivos. Ese fue el punto que enfatizó Lyndon LaRouche en un informe que escribió en los 1970 titulado: "¿Qué ha pasado con la integración?" ("What Ever Happened to Integration?") Es tan aplicable hoy como lo fue cuando se escribió.

Pregúntese usted mismo si los ejecutivos de negocios que están abandonando ahora a Trump, y proclamándose amigos de la diversidad, han hecho alguna maldita cosa en lo que respecta a crear empleos productivos en Estados Unidos, durante los últimos 20 años.

La Presidencia de  Barack Obama, y su equiparación de política de identidad con progreso social, creó el presente caldero en Estados Unidos. No se hizo, en absoluto, ningún progreso económico bajo el reinado de Obama - solo la inundación de los guetos con drogas, pandillas, y desesperación económica.

Es la práctica estándar de la contrainsurgencia británica para enfrentar a las pandillas ideológicamente condicionadas  unas contra otras, en un ciclo sin fin de violencia y asesinato, una estrategia perfeccionada en la guerra británica contra los Mau Mau en Kenia por el General de Brigada  Frank Kiston, y que denominó: "pandilla/contrapandilla" ("gang/countergang").

El Klan (Ku Klux Klan) y los Supremacistas blancos en escena, Richard Spencer y David Duke, son activos de largo plazo en la órbita del FBI. Duke fue en gran medida una creación Geroge H.W. Bush.

Resulta que la otra figura importante, Jason Kessler, que se proclama ser de la "derecha alternativa", fue en realidad un activista de Obama hasta noviembre de 2016, y participó intensamente en "Occupy Wall Street". Algunos dicen que en ese momento era editor por asignación de la CNN. Un extraña metamorfosis, por no decir más. El hombre, que conducía el coche que hirió a varios protestantes y asesinó a uno, era un estafador y enfermo mental llamado James Fields, cuya fascinación por el nazismo y la violencia había sido retratada por las autoridades desde la escuela secundaria.

Por otro lado, están el Gobernador de Virginia Terry McAuliffe; el alcalde de Charlottesville Michael Signer; Brennan Gilmore, antiguo empleado del Departamento de Estado quien, según algunos, trabajó para la CIA; el "aparato" de resistencia de Obama en Virginia, y la agrupación anarquista, ilegal y violenta, conocida como "antifa".

El plan para retirar la estatua de Robert E. Lee, y una gran congregación para protestar por ello, caracterizada por pandillas del "Poder Blanco", ha estado en marcha desde hace mucho, mucho tiempo. Es la típica operación de pandilla/contrapandilla que está teniendo lugar ahora por todo Estados Unidos, involucrando a los provocadores de la Derecha Alternativa y a la resistencia Antifa, la cual ha resultado en disturbios, heridos, y grandes daños a la propiedad en Berkeley, Portland,  y otras localidades.



En Charlottesville, los manifestantantes "blancos" obtuvieron un permiso tras una lucha en la corte ampliamente publicada. Ambos bandos se organizaron intensamente a través de las redes sociales. Los contramanifestantes incluyeron a: Progressive Change Campaign Committee, Standing Up for Social Justice, Refuse Fascism, Black Lives Matter, y otros grupos controlados y financiados por George Soros, así como la Antifa anarquista violenta. La contramanifestación, además, fue ampliamente promocionada por el Center for American Progress de John Podesta, que es el centro institucional del aparato de la "resistencia" anti-Trump.

Inmediatamente después de la elección de Trump, el alcalde de Charlottesville Michael Siegner dijo que la ciudad sería la capital de la "Resistencia" contra Donald Trump. Al mismo tiempo, el principal organizador inicial por redes sociales de "Indivisible", uno de los primeros movimientos anti-Trump en Internet, se había mudado a Virginia para dirigir la campaña para gobernador de Tom Perriello, protegido de Obama. Perriello había trabajado antiguamente para el Departamento de Estado en África. Su campaña en Virginia fue intensamente apoyada por el Center for American Progress. Su jefe de personal de la campaña, Brennan Gilmore, estuvo supuestamente involucrado en una Revolución de Color en la República Centroafricana, enfrentando a musulmanes contra cristianos, y resultando en un genocidio subsecuente, aunque todavía no hemos sido capaces de confirmar estos informes por completo.

El trasfondo político clintonista del gobernador Terry McAuliffe y su propensión por las maniobras políticas y sus actividades deshonestas son bien conocidas. El viernes 11 de agosto a la noche, los racistas del "poder blanco"marcharon usando las mismas "antorchas de Tiki" empleados por los neonazis en la revolución de color de los británicos y Obama en Ucrania en 2014.

De acuerdo con todos los informes sobre lo que sucedió el sábado, Signer y McAuliffe colaboraron para tener a la policía dirigiendo a los dos grupos opuestos para juntarse, en vez de tenerlos separados, y retirarla cuando explotara la violencia entre las facciones fuertemente armadas de ambos bandos. Posiblemente no por casualidad, fue Brennan Gilmore quien capturó el vídeo del coche de Fields segando a los "contramanifestantes" y asesinando a la joven, Heather Heyer. Ha sido su vídeo el que ha estado circulando una y otra vez en televisión e Internet.

En la videoconferencia del 18 de agosto, Jason Ross, editor de LaRouche PAC, William Wertz, de la junta editorial de la revista EIR, y Diane Sare, del Comité Político de LaRouche PAC, hicieron un análisis amplio sobre este asunto que les invitamos a ver. 





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